Hay un nudo en la garganta,
un cuenta gotas en los ojos,
un cierre en la voz,
unas esposas en las manos,
un marca pasos en el corazón.
Hay una grieta en el alma,
un peso en el cuerpo,
una pluma en la conciencia,
y un candado en la razón.
Hay una sombra en la oscuridad,
un muerto en vida,
un preso en libertad,
hay de todo en el cuarto de la soledad.
Hay una mueca en la pared,
un brillo en el armario,
y una soga que no se deja de mover.
Hay un espejismo en las lagrimas,
un murmullo en la voz,
unas sogas en las manos,
y un cuerpo como peso en el ventilador.
Hay un muerto en la sombra,
un candado en la puerta,
una llave en el cajón,
hay un alma que cruza
los paredones de su liberación.
Hay un espejo frente al ventilador,
hay una mueca en su reflexión.
Hay de todo en el cuarto de uno hoy.
domingo, 13 de septiembre de 2009
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